Urgencias: Insolación en un perro

Nota publicada el dia 19/02/2010 en Salud de perros | No hay comentarios

En épocas en las que el calor aprieta, o en circunstancias como lugares con la calefacción muy alta, en invierno, es posible que nuestro perro sufra una insolación, como nos puede pasar a nosotros. La diferencia está en que nosotros somos capaces de avisar si nos encontramos mal. Por eso, antes de ponerle remedio, es mejor la prevención, procurando no tener a nuestros perros en lugares excesivamente calurosos (no vamos a hablar de quienes dejan a sus perros metidos dentro del coche solos).

Además, si hace calor, deberíamos proporcionarle agua en abundancia al perro, refrescarle por fuera y estar atentos a cambios en el perro, para vigilar posibles anomalías. La insolación tiene más probabilidades de producirse en los San Bernardos, los Bulldogs, pequineses y otras razas con cara de ‘doguillo’, incluso en temperaturas moderadas para los humanos.

Síntomas como un jadeo incontrolable, espuma en la boca, síntomas de debilidad en el perro, o una agitación anormal en el animal, o el hecho de que lengua y encías se vuelvan progresivamente azules o grises. Todo ésto puede indicarnos el hecho de que nuestro perro esté sufriendo una insolación.

En éstos casos, es importante una rápida actuación, para conseguir que la temperatura del perro descienda hasta los 39,4 ºC. Durante el tratamiento deberemos vigilar constantemente la temperatura y la respiración del perro.

No hay comentarios.

Leave a Reply








*