La envidia también es cosa de perros

Nota publicada el dia 04/01/2010 en Noticias | No hay comentarios

Siempre se creyó que el mejor amigo del hombre era mucho más puro y leal que el ser humano. Por supuesto, esa creencia continúa vigente y es fácil comprobar que los animales poseen características superiores a las de las personas, ya sea en el ámbito social como en uno más íntimo. Sin ir más lejos, ayer en AnimalesMascotas publicamos un video a través del cual se puede ver cómo un perro salva a otro, luego de que el último fuera atropellado. En ese caso puntual, por ejemplo, quedan en evidencia dos cuestiones: la primera, es que el individuo que atropelló al animal se escapó, es decir, tuvo una actitud cobarde y fría, mientras que el accionar del can fue heroico, solidario y arriesgado.

El mundo sería mucho más sano y menos doloroso si el hombre pudiera imitar ciertos rasgos de conducta animal pero, lamentablemente, la realidad parece indicar que, en vez de que el ser humano aprenda del perro, es el perro el que está haciendo propias las miserias humanas.

Según se desprende de un estudio llevado a cabo por científicos austríacos, esta especie puede sentir envidia (aunque de forma simplificada, al menos por el momento) y reaccionar ante las injusticias.

Para llegar a esta conclusión, un grupo de investigadores de la Universidad de Viena, dirigidos por Friederike Lange, intentó que las mascotas “dieran la pata” la mayor cantidad de veces posible y así fue como se pudo descubrir que los canes dejaban de hacerlo si frente a ellos había otro perro que recibía una recompensa por su predisposición y ellos no.

Durante esas pruebas grupales, reproduce El Universal, los animales se estresaban más, dudaban con mayor frecuencia y estaban más atentos a los otros que cuando tenían que dar la pata sin ninguna competencia de su especie.

A juzgar por el experto en psicología animal Friederike Range, cita El Mundo, las mascotas comenzaban a comportarse de manera distinta cuando detectaban un reparto injusto de recompensas. “Eso demuestra que sentían una emoción compleja que, normalmente, no solemos a atribuir a otras especies”, aseguró el científico en relación a estas conductas que, desde su punto de vista, podrían ser “precursoras de emociones humanas como la envidia y el resentimiento ante un trato injusto”.

No hay comentarios.

Leave a Reply








*