La doma natural, un adiestramiento diferente (II)

Continuando con la doma natural, una vez que hemos logrado la confianza con nuestro equino, es necesario tener en cuenta diversos aspectos que ayudarán a que la relación entre los dos se vaya estabilizando mucho más. La clave fundamental es saber infundirle disciplina y confianza al mismo tiempo, sin permitir que el caballo se haga con el control de la situación, intentando manejar al amo, ya que si es así, éste estará en peligro constantemente. Los juegos son una buena opción para que los esfuerzos comiencen a dar sus frutos.
Aprende a controlarle
Controlar al caballo tiene como base fundamental saber manejar las riendas, pero también hay que prestar atención a la hora de colocar las bridas, puesto que reaccionará temeroso ante ellas si le producen dolor. Hay que intentar que el animal abra la boca para insertárselas, una vez nos hayamos posicionado en su lado izquierdo. Si se muestra reticente, lo más sencillo es presionar con el pulgar las barras bucales laterales donde no haya dientes.
Cuando lo hayamos conseguido, conviene cubrirle las orejas con la otra mano para pasar la testera por la cabeza sin que le roce, hasta colocarla en la nuca. Las orejas conviene echarlas hacia delante, ya que hacia atrás le pueden provocar diferentes fracturas. Posteriormente, tras tensar las correas y atar las hebillas, conviene comprobar si hay suficiente holgura entre su cabeza y las bridas.





