La alimentación del gato

Una dieta equilibrada para los felinos domésticos les asegura un correcto crecimiento y una salud de hierro. Estas necesidades alimenticias varían según se cumplen meses en la vida del gato, por lo que un gatito no podrá comer la misma ración ni el mismo tipo de productos que un ejemplar adulto. Hay que prestar especial atención a las comidas enlatadas, puesto que no todas las composiciones industriales contemplan los mismos ingredientes en su elaboración.
Para poder elegir bien entre la gran variedad de presentaciones que tienen las latas de comida húmeda, tedremos que tener en cuenta los nutrientes que más benefician a la evolución positiva del gato, puesto que existen aditivos que pueden ser dañinos para su organismo. También debemos ser conscientes de las raciones que hay que administrarle, ya que la sobrealimentación puede dañar el metabolismo del felino condenándole a la obesidad.
Proteínas, grasas e hidratos de carbono
En primer lugar, hay que tener presente que los gatos son animales carnívoros. La creencia generalizada de que los felinos pierden la cabeza por el pescado y aborrecen la carne no tiene ninguna base científica, si bien las proteínas que necesita un gato pueden encontrarse tanto en los productos cárnicos como en los frutos del mar. También existe una cantidad increíble de proteínas en el huevo, la leche y, en menor medida, en los cereales. El aporte de proteínas representa del 30 al 45% en la dieta de un gato adulto y entre el 35 y el 50% para los gatitos.





