Esqueleto de los reptiles

Existen diferencias abismales entre el esqueleto de todos los grupos de saurópsidos. Normalmente tienen una estructura básica: el cráneo está unido a la columna vertebral. Las costillas y las extremidades se unen a la columna vertebral en la zona del tronco. Tras la pelvis se sitúan las vértebras caudales. Esta estructura corporal básica se ve alterada según los grupos de saurópsidos. Los cocodrilos, lagartos y tuataras tienen una estructura semejante a la de los primeros saurópsidos (cabeza, tronco, extremidades y cola), mientras que serpientes y anfisbenios (así como otros saurópsidos extintos) han perdido las extremidades como fruto de la adaptación a la vida bajo tierra y en el agua. Las tortugas, placodontos y otros saurópsidos tienen un caparazón defensivo, algunos saurópsidos planeadores tienen costillas extensibles, los pterosaurios alargaron el cuarto dedo de sus extremidades anteriores, las patas de los dinosaurios eran verticales con respecto al suelo y la cola de las aves se ha acortado formando el pigostilo.





