Como pez en el agua

El pez es una de las mascotas más agradecidas, silenciosas y decorativas del reino animal. El primer paso que hay que dar antes de comprar tus ejemplares es decidir qué tipo es el adecuado. Para ello, hay que tener en cuenta una serie de requisitos, ya que no todos los peces son iguales. Los hay que pueden resultar demasiado frágiles y difíciles para principiantes, y, sin embargo, existen otros que pueden resultar los más adecuados si acabas de descubrir esta afición.
En primer lugar, se ha de tener en cuenta la procedencia de los animales acuáticos, porque según de dónde vengan, tolerarán un tipo de agua u otra. Es decir, si un ejemplar procede del Lago Tanganica, será capaz de sobrevivir en aguas duras y alcalinas. Así, una vez se conozca el origen de la pequeña mascota, se adaptará el agua del acuario donde vivirá a la clase de agua donde nació (blanda, dura, ácida, alcalina, etc.).
Agua, alimentación, compatibilidad
Es necesario atender a la compatibilidad de las especies; es decir, se debe averiguar si los peces que se van a comprar pueden convivir fácilmente con otras especies y cuáles son las idóneas para ello. El tamaño que es posible que alcancen, la alimentación que más les conviene, el hábitat dónde más cómodos se encuentren y los estratos de nado (si son capaces de elevarse mucho o poco) son factores muy importantes.





