Adiós a un gato que, sin buscarlo, conoció el poder y la fama

Nota publicada el dia 28/12/2009 en Noticias | No hay comentarios

Así como en otros tiempos la realidad nos llevó a presentarlo en este sitio por su carisma y simpatía, hoy las circunstancias nos obligan a mencionarlo una vez más, pero por un motivo menos feliz ya que su corazón dejó de latir.

Estamos hablando de Socks, el gato que acompañó a la familia Clinton durante su estancia en la Casa Blanca y que, desde ese entonces, se convirtió en un personaje mediático.

Si bien la información no es demasiado precisa en relación a la edad que tenía la mascota (algunos medios aseguran que había llegado a los 18, mientras que otros sostienen que tenía 20 años), lo cierto es que desde hacía varios meses Socks padecía cáncer en la tiroides y los riñones.

Por ese motivo, sus dueños decidieron hacer a un lado su dolor para evitar que el gato sufriera de forma innecesaria y es así como se opusieron a las posibles operaciones que podrían haber prolongado un poco más su vida.

El viernes, confesó ante la prensa el historiador Barry Landau, un amigo cercano a la familia Clinton, Socks se negó a comer y esa postura del felino actuó como desencadenante de una decisión dura pero inevitable: la de sacrificarlo.

Al dar a conocer esta triste noticia en el sitio web de su fundación, los Clinton despidieron a Socks con palabras de agradecimiento por los lindos recuerdos que dejó en aquellos que tuvieron la suerte de conocerlo y la alegría que él supo darles a ellos, “a los niños y a los amantes de los gatos”, tal como reproduce Vanguardia.

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