Adiós a un gato que, sin buscarlo, conoció el poder y la fama

Así como en otros tiempos la realidad nos llevó a presentarlo en este sitio por su carisma y simpatía, hoy las circunstancias nos obligan a mencionarlo una vez más, pero por un motivo menos feliz ya que su corazón dejó de latir.
Estamos hablando de Socks, el gato que acompañó a la familia Clinton durante su estancia en la Casa Blanca y que, desde ese entonces, se convirtió en un personaje mediático.
Si bien la información no es demasiado precisa en relación a la edad que tenía la mascota (algunos medios aseguran que había llegado a los 18, mientras que otros sostienen que tenía 20 años), lo cierto es que desde hacía varios meses Socks padecía cáncer en la tiroides y los riñones.





